Que el consumo de tabaco perjudica seriamente la salud es sabido por todo fumador, pero ¿qué ocurre cuando estás dando de mamar?, ¿es posible hacerle daño al bebé si se fuma? Lo cierto es que sí. No solo te haces daño a ti, también le puedes hacer daño a tu pequeño. Te explicamos por qué no se debe fumar cuando estás lactando.

 

Lactancia y tabacoRazones por las que no se puede fumar cuando estás lactando

La primera de las razones por las que no se debe fumar cuando estás lactando es porque el humo del tabaco no solo te perjudica a ti, también a los que te rodean. Por supuesto, entre estos afectados estaría tu bebé.

Si fumas dentro de casa estarás exponiendo a la persona que más quieres a padecer enfermedades crónicas en un futuro próximo. Por ejemplo, a sufrir más resfriados, gripes y otras infecciones respiratorias. Además, es altamente probable que se convierta en un niño asmático y que tenga que ser hospitalizado por complicaciones de este tipo. ¿Se evitan las consecuencias si se fuma fuera de casa?

 

¿Fumar fuera de casa también afecta al bebé?

Un estudio realizado por la Universidad de California y publicado en la revista científica Plos One, demuestra que el problema del humo no se limita al que se respira en el interior de un recinto. Los restos que se adhieren al fumador y que impregnan su cuerpo y su ropa son también muy perjudiciales. Lo son hasta el grado de que no se recomienda el colecho si la mamá fuma.

Los ensayos clínicos demuestran que este llamado humo de tercera mano que queda adherido al cuerpo expone al bebé a sufrir diabetes del tipo 2. Este nuevo efecto se suma a otros anteriormente demostrados, como que ese olor afecta al hígado y pulmones de los pasivos, además de afectar a la cicatrización de las heridas y causar hiperactividad.

 

¿Afecta a la leche materna fumar?

El humo no es el único problema, también la leche de la madre se ve afectada si se fuma o si hay un fumador en casa. La producción y la calidad disminuirán notablemente ya que el patrón lipídico sufrirá una alteración. Estas deficiencias exponen al bebé a un crecimiento más lento y aumentan las posibilidades de que sufra muerte súbita.

Pero no solo eso. La nicotina y otros tóxicos pasan a la sangre de la madre y tardan mucho tiempo hasta que son expulsados en su totalidad. Entre estos están algunos metales pesados, como el cadmio, el mercurio y otros. A esto hay que añadir que la calidad de la leche también es peor, conteniendo menos vitaminas A, C y E o menos antioxidantes de los habituales en este compuesto natural.

Recurrir a la leche de fórmula tampoco es la solución. En este caso, el bebé seguiría sufriendo los efectos del humo directo o a terceros y, por si fuera poco, estaría recibiendo menos nutrientes y anticuerpos. Con esto no se quiere decir que la leche de fórmula sea mala, pero es menos ventajosa que la materna.

Seguro que, ahora que sabes que no debe fumar cuando estás lactando, harás un gran esfuerzo por vencer este hábito. En Nursicare también nos interesa la salud de tu bebé, por eso hemos creado los parches para pezones que te alivian las irritaciones, te ayudan a curar las grietas y reducen la posibilidad de sufrir infecciones.

 

Nursicare